Educación

Propuestas para el anteproyecto de Ley Orgánica para la mejora de calidad educativa


Con fecha 11 de julio de 2012, el ministerio de educación, cultura y deporte a editado un fichero pdf con las Propuestas para el anteproyecto de Ley Orgánica para la mejora de calidad educativa (LOMCE), donde se contemplan las ideas madres de la nueva reforma pretendida por el ejecutivo de Rajoy.

Desde estas líneas facilitamos el enlace a dicha información Propuestas anteproyecto

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Adiós a la Selectividad


larazon.es

Madrid- La Ley de Mejora de la Calidad Educativa ya está en marcha. Ayer el titular de Educación, José Ignacio Wert, presentó al Consejo de Ministros el primer informe sobre esta norma que modificará la vigente Ley Orgánica de Educación, de 2006, que pretende ser «gradual, prudente y basada en el sentido común». ¿Por qué es necesario reformar otra vez el sistema educativo? El Gobierno considera un logro que en las últimas décadas hayamos logrado universalizar la educación, pero el problema reside en que «el actual sistema no permite progresar hacia una mejora de los resultados, como evidencian las pobres calificaciones de los alumnos españoles en las pruebas PISA, las elevadas tasas de fracaso escolar y abandono temprano y el reducido número que consigue la excelencia», insiste Wert. Y la primera herencia en caer es la prueba de Selectividad.

Así, desde el Ministerio buscan darle la vuelta a la enseñanza centrándose en tres patas: la reforma de la educación, el impulso del estatuto del docente y la mejora del sistema universitario. «Buscamos que los resultados académicos se traduzcan en trabajo», aseguran fuentes de Educación. En la «búsqueda de la equidad y del talento entre los estudiantes», el nuevo sistema educativo sufrirá modificaciones desde su base, aunque el incremento del valor de las asignaturas instrumentales, como Lengua o Matemáticas, es una constante a lo largo de toda la enseñanza preuniversitaria.

Los alumnos que cursen sexto de Primaria serán los primeros en enfrentarse a las pruebas que se van a imponer en todo el sistema educativo. De acuerdo con la nueva norma, que esperan que se apruebe en la sesión parlamentaria previa a la Navidad, para acceder a Secundaria, los alumnos tendrán que superar un examen básico que demuestre sus conocimientos de lectura, escritura y cálculo. «Debe servir para señalizar la calidad de la enseñanza que han recibido», explican fuentes del Ministerio. Si el alumno no supera la prueba, repetirá. Sin embargo, si no logra pasar el examen pero ya ha repetido en Primaria, se le permitirá pasar de ciclo. Eso sí, sus profesores redactarán un informe explicando las dificultades del menor para que en Secundaria puedan hacerle un seguimiento especial. Actualmente, el 22% pasa a Secundaria sin entender bien lo que lee.

Demanda educativa
En la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) es donde más hincapié quiere hacer el equipo de Wert. No sólo se incorpora otra nueva prueba al finalizar el último curso, también se busca mejorar la oferta educativa y «elegir más temprano los itinerarios». Una de las quejas generalizadas de la comunidad educativa es que se estudian demasiadas materias. En algunos cursos, como en tercero de la ESO, llegan a tener hasta trece asignaturas. Educación quiere dejarlo en 6 o 7 asignaturas tanto en Secundaria como en Bachillerato. Las optativas se van a reducir drásticamente y se fomentarán en un 25% las asignaturas instrumentales.

Tras finalizar la enseñanza obligatoria, los alumnos que aprueben todo recibirán el título de Secundaria, pero aquéllos que decidan continuar con su formación o que hayan suspendido alguna asignatura estarán obligados a superar una nueva prueba. En este punto, los  alumnos deben decidir si optan por un módulo de FP o por continuar con el Bachillerato. La prueba variará en función de su elección.

En Secundaria también se añaden modificaciones, como la opción para  los de segundo de la ESO de estudiar PCPI (Programas de Cualificación Profesional Inicial), «siempre que sean mayores de 15 años».

La duda de si cuarto de la ESO desaparecerá en favor de un año más de Bachillerato, se disipa. «Este curso se concibe como iniciación al Bachillerato», afirman desde el Ministerio. Así, el alumno decidirá antes su enfoque educativo, pero «sin crear su propio menú. Eliminando muchas optativas».

La estructura de los últimos dos años de enseñanza preuniversitaria no sufren tantos cambios. El principal es la supresión de la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), conocida como Selectividad. De acuerdo con Educación: «Esta prueba es un tostón y era todo menos selectiva». En su lugar, para obtener el título, será necesario superar un examen después de superar todas las asignaturas –hoy se puede realizar con un 4,5 de media–. La nota total del último ciclo de enseñanza superior se obtendrá con el 40% de la prueba final y el 60% del Bachillerato. En el examen se incluirán contenidos de los dos años de Bachillerato, pero no dará acceso a una carrera, ya que serán las propias universidades las que realizarán sus pruebas propias de acceso. «Cada centro decidirá el modelo de prueba. Podría ser una entrevista», dice el Ministerio.

Los universitarios tendrán que Aprobar un 50% para no devolver la beca
Los alumnos que reciban una beca universitaria de salario o ayuda compensatoria y no aprueben la mitad de los créditos de los que se hayan matriculado estarán obligados a devolver el importe total de la ayuda. Además, los alumnos que quieran optar a una beca universitaria para el próximo curso tendrán que tener al menos un 5,5 de media tras la selectividad –tanto para una beca general como una de salario/ayuda compensatoria– y un 6,5 el siguiente año académico (2013-2014). Así se fijó ayer en un Consejo de Ministros que deja en manos del ministerio de Hacienda la responsabilidad de embargar la cantidad de la beca tras comprobar que el beneficiario no ha aprobado la mitad de los créditos matriculados en el curso (hasta ahora solo tenía que haberse examinado de una tercera parte), un cambio que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha considerado «razonable».

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El Gobierno eliminará Educación para la Ciudadanía de Primaria y la dejará sólo en un curso de la ESO


MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) –

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte eliminará en el curso 2013-2014 la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos del currículo de Primaria y dejarla sólo en un curso de la ESO, según el plan de reformas del sistema educativo presentado este viernes en el Consejo de Ministros.

Esta es uno de los cambios que el departamento dirigido por José Ignacio Wert tiene previsto materializar en una Ley Orgánica de Mejora de la Calidad, tal y como ha asegurado en un encuentro con medios de comunicación este viernes para explicar las líneas generales de reforma educativa.

Para el curso que viene 2012-2013, los cambios en esta asignatura consistirán en eliminar los contenidos “controvertidos” del currículo, aunque todavía este cambio tiene que pasar por el Consejo de Ministros.

La reforma, de la que este viernes se han conocido las líneas generales, inicia a partir del lunes el periodo de consulta y negociación con la comunidad educativa, con el objetivo de que pueda ser presentada en octubre y aprobada finalmente antes de fin de año.

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Educación plantea hacer una prueba al final de Bachillerato para obtener el título y acceder a la universidad


MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) –

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte plantea para la reforma de la Secundaria una prueba de evaluación sobre los contenidos de los dos cursos de Bachillerato, que será necesario superar para poder acceder a la universidad. De esta forma, sustituirá a las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), más conocidas como Selectividad.

No obstante, el hecho de que se eliminen estos exámenes no quita que las universidades puedan hacer su propia prueba de acceso como se hace en otros países europeos, según ha indicado el titular de Educación, José Ignacio Wert, en un encuentro con medios de comunicación, tras informar al Consejo de Ministros sobre la reforma educativa.

En este examen, el alumno de bachillerato tiene que sacar una nota mínima de cinco y, para calcular la nota media para optar a una carrera universitaria, se ponderará un 60 por ciento, correspondiente a la nota de Bachillerato, y un 40 por ciento la nota de la evaluación nacional.

Para el final de la ESO, el departamento de Educación también plantea una prueba para aquellos alumnos que quieran continuar estudiando más allá de la etapa obligatoria hacia el Bachillerato y la Formación Profesional. Se trata, por tanto, de dos pruebas diferentes para optar a cada uno de estos dos caminos.

A diferencia de Bachillerato, titulan todos aquellos que hayan aprobado las asignaturas de 4º de la ESO o se hayan presentado a la prueba del nivel nacional y la hayan superado. De esta forma, el estudiante obtendrá el título de ESO si aprueba la ESO, pero necesitará hacer la evaluación para pasar a la siguiente etapa.

En Primaria, el ministerio propone una prueba obligatoria censal, a nivel nacional, sobre las materias instrumentales, como Matemáticas y Lengua, que acrediten que el alumno pasa de ciclo sabiendo leer y escribir y demostrando unos conocimientos básicos de cálculo.

El alumno que suspenda esta evaluación de Primaria, repite; el que haya repetido anteriormente algún curso en esta etapa, y no supere la prueba, pasará a 1º de la ESO, pero con un informe en el que indique que necesita refuerzo y apoyo.

Por otro lado, el departamento que dirige Wert también propone para la reforma del sistema educativo el aumento, como mínimo, de un 25 por ciento de la carga lectiva de Matemáticas, Ciencias, Lengua en Bachillerato y en parte de la ESO. Asimismo, quiere suprimir la combinación de optativas que hay actualmente en Bachillerato y dejarlo en tres vías más definidas.

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Los universitarios que suspendan la mitad del curso devolverán la beca


LD

El Gobierno prevé reducir el número de asignaturas y vías formativas y aumentar las horas de las materias instrumentales -matemáticas, lengua e idiomas-, tanto en Secundaria Obligatoria (ESO) como en Bachillerato. Es uno de los puntos del informe sobre la futura Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha presentado al Consejo de Ministros.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha indicado, en la rueda de prensa posterior, que la reforma de la enseñanza tiene como objetivo mejorar la calidad educativa, acabar con el fracaso y el abandono escolares y aumentar las posibilidades de empleo, para lo que se buscará la “complicidad” del sector y el “acuerdo” de todas las fuerzas políticas.

El documento prevé que se cursen, a partir de segundo de la ESO, programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento académico, así como de cualificación profesional, según informa el Ministerio de Educación. El Gobierno quiere adelantar a tercero de la ESO la elección de “itinerarios” mediante materias optativas y “convertir” el cuarto y último en un curso de “iniciación” con dos trayectorias “bien diferenciadas”: hacia Bachillerato y hacia Formación Profesional, según informa el Ministerio de Educación. La idea es que la Formación Profesional no sea percibida como una alternativa “de segunda”.

Habrá además evaluaciones externas al final de cada etapa, que serán diseñadas por el Gobierno en las enseñanzas mínimas y por las comunidades autónomas en la parte restante, según el Ministerio de Educación.

Cambios en las becas

Por otro lado, el Consejo de Ministros ha fijado por Real Decreto los umbrales de renta y patrimonio familiares, la cuantía y los requisitos académicos de concesión y renovación de becas y ayudas al estudio universitarias y no universitarias del curso 2012-2013 y ha avanzado las exigencias de rendimiento desde el siguiente.

  • Los alumnos de grados universitarios tendrán que haber sacado al menos un 5,5 en selectividad (excluida la fase específica) para obtener tanto una beca general como una de salario/ayuda compensatoria en el curso próximo (2012-2013), y una puntuación mínima de 6,5 desde el siguiente (2013-2014).
  • La principal novedad es que el beneficiario de la beca estaría obligado a reintegrar la cuantía si no aprobase al menos la mitad de los créditos matriculados en el curso (hasta ahora solo tenía que haberse examinado de una tercera parte de ellos).
  • Para el curso próximo, la renovación de las becas universitarias implicará superar el 65 por ciento de los créditos matriculados en Arquitectura e Ingeniería (antes eran el 60 por ciento); el 90 por ciento en Artes, Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas (antes eran el 80 por ciento); y el 80 por ciento en Ciencias y Ciencias de la Salud (como hasta ahora).
  • En el caso de los másteres oficiales, la condición para obtener la beca general el primer curso es una nota media 6 en los estudios previos si aquellos habilitan para ejercer una profesión regulada y 6,5 en el resto (hasta ahora la exigencia general era de 6); y las mimas calificaciones para la renovación (hasta ahora el criterio era aprobar todos los créditos).
  • La beca de salario/ayuda compensatoria/movilidad especial de los másteres se obtendrá y renovará con notas medida de 7 o 6,5, según se trate de estudios que habiliten o no para profesiones reguladas. Quedarán excluidos de beca los créditos que se matriculen por segunda y sucesivas veces.
  • Desde el curso 2013-2014, la renovación se hará siempre que se aprueben el 85 por ciento de los créditos o se consiga una nota media de 6 puntos en Arquitectura e Ingeniería; y se aprueben todos los créditos o se logre 6,5 puntos de media en el resto de titulaciones, según informa el Ministerio de Educación.

El Gobierno mantiene los umbrales de renta y patrimonio que dan derecho a las becas y ayudas y, en general, su cuantía, aunque se reduce el componente de residencia y de compensatoria para los becarios de titulaciones de FP de 2.000 horas, y se suprime el de “ciudades” por residencia (204 euros), para alumnos no universitarios de estudios presenciales en poblaciones de más de 100.000 habitantes.

Una contrapartida “razonable”

En la conferencia de prensa posterior, Wert ha argumentado que las becas son un instrumento de equidad irrenunciable y, “cuando a la sociedad le cuestan lo que le cuestan, parece razonable una contrapartida también razonable por parte de los estudiantes” en términos académicos.

Ha señalado que se introduce una modificación “prudente y escalonada” de las exigencias académicas, con un “incremento “ligero” de los requisitos. Ya que los alumnos no estaban prevenidos, no era razonable, aplicar ya las exigencias que se pedirán dentro de un año, ha comentado.

Enseñanza no universitaria

En cuanto a las enseñanzas no universitarias, las exigencias de rendimiento académico se limitan a la beca salario/ayuda compensatoria, que requiere para el curso 2012-2013 una media de 5,5 en los estudios anteriores para obtenerla en primero de bachillerato y FP de grado superior.

La renovación implicará pasar de curso con una asignatura pendiente como máximo o haber superado el menos el 85 por ciento de las horas lectivas totales, en caso de FP media y superior. Desde el curso 2013-2014, los alumnos deberán sacar un media mínima de 6 puntos en cuarto de ESO para conseguir beca salario/compensatoria en primero de bachillerato.

Wert ha resaltado que las becas representan el 66% de las partidas de enseñanzas de su departamento, y se ha mantenido en 1.235 millones la dotación conjunta de las aprobadas hoy a pesar de las dificultades presupuestarias.

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El Gobierno inicia su reforma contra el fracaso educativo


eleconomista.es

MADRID (Reuters) – El Ministerio de Educación inició el viernes la tramitación de la reforma educativa con la que busca reducir la elevada tasa nacional de abandono y fracaso escolar, y dará prioridad a materias “instrumentales” como matemáticas, ciencia y lengua durante la Educación Secundaria Obligatoria, explicó el titular del departamento, José Ignacio Wert.

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, que afecta a todos los niveles educativos a excepción del universitario, espera cumplir el objetivo de reducir el fracaso escolar hasta el 15 por ciento en 2020, desde el 26,4 por ciento actual, una cifra que dobla la media europea.

El Gobierno dijo que busca poner remedio a las debilidades del sistema educativo, que se reflejan en la elevada tasa de desempleo juvenil del 52 por ciento, y “que nadie pueda quedar al margen de las posibilidades que le abre la educación”.

Para ello, la última revisión del sistema educativo – la primera que propone el Gobierno conservador de Mariano Rajoy y que podría estar lista el próximo otoño – reforzará la secundaria ampliando las horas de clase de materias “instrumentales” como matemáticas, ciencias y lengua. Estas son las asignaturas que se evalúan en el informe internacional PISA donde, según Wert, los españoles demuestran un “nivel deficiente”.

La reforma incluirá además una “evaluación consistente, de carácter censal, externa y nacional” al final de cada etapa educativa y reducirá la cantidad de asignaturas optativas y opciones combinatorias de que disponen los estudiantes en Secundaria y Bachillerato.

El último curso de la ESO se convertirá en uno de iniciación, con dos vías claras hacia la FP y el bachillerato.

La LOE afectará también a la Formación Profesional, donde tendrán más protagonismo tanto las lenguas extranjeras, como la realización de prácticas en empresas y la utilización más intensiva de las tecnologías de la información.

“A partir de ahora lo que deseamos es abrir un diálogo muy amplio, profundo y abierto no solo con toda la comunidad educativa, sino con toda la sociedad y también naturalmente con todas las fuerzas políticas”, dijo el ministro de Educación, Cultura y Deporte en la rueda de prensa posterior al Consejo, añadiendo que los contactos comenzarán la próxima semana.

Estos cambios llegan después de que el Ministerio de Educación anunciase en mayo recortes por importe de 3.000 millones de euros en el sector, que incluyen desde el aumento del número de alumnos por aula a la reducción de personal docente o la subida de la matrícula universitaria.

BECAS

A pesar de la complicada situación económica que atraviesa el país, que está en el centro de la crisis de deuda soberana de la eurozona por los problemas de su sector bancario y atraviesa su segunda recesión en tres años, Wert explicó que el importe de las becas será el mismo que en el último curso, una cantidad que equivale al 60 por ciento del presupuesto ministerial.

El Consejo aprobó sin embargo un decreto que endurecerá las condiciones para acceder a una de estas ayudas al estudio tanto en Secundaria como en la Universidad a partir del curso 2013-14.

“Aunque son muy importantes y un instrumento de equidad irrenunciable, cuando a la sociedad le cuestan lo que le cuestan estos recursos parece razonable que exija una contrapartida, una corresponsabilidad”, apuntó Wert.

Para acceder a una beca se exigirá a los alumnos una nota media de 5,5 en el primer curso de bachillerato y de 6,5 en las enseñanzas universitarias, y los alumnos tendrán que aprobar al menos la mitad de los créditos para no verse obligados a devolver la ayuda, explicó el ministro.

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Cuarto de ESO se convertirá en un curso puente para optar entre FP y Bachillerato


abc.es

Después de una fase caracterizada por los recortes, el Ministerio de Educación pasa al ataque y se propone mejorar la calidad de la Enseñanza. El ministro, José Ignacio Wert, presenta hoy las líneas generales de su reforma educativa en el Consejo de Ministros.

A la espera de más detalles, Montserrat Gomendio, la secretaria de Estado de Educación, ya ha avanzado en qué va a consistir. Lo hizo el miércoles durante su comparecencia ante la comisión de Educación del Congreso de los Diputados.

El punto central es acabar con el fracaso escolar. Para ello los alumnos podrán adelantar el camino hacia la Formación Profesional (FP) ya desde tercero de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), a través de asignaturas optativas.

Pero, sobre todo, el actual cuarto de la ESO se convertirá en un curso de «iniciación», como afirmó Gomendio, con solo dos vías, hacia FP o hacia el Bachillerato. Serán dos caminos bien diferenciados, pero que tendrán «pasarelas» que permitirán el cambio, si los alumnos consideran que se han equivocado en la primera elección.

Marcha atrás

Gomendio sostuvo que actualmente, en cuarto de la ESO, hay una variedad de combinación de asignaturas que no coincide con ninguna senda hacia FP o hacia el Bachillerato. Pero también reconoció que la idea inicial del ministerio, de quitar un año a la ESO y añadir otro al Bachillerato, dejándolos en tres (ESO) y tres (Bachillerato) en lugar de cuatro y dos (como ahora), no solucionaba el problema. Supondría solo un cambio formal costoso sin horizonte de mejora educativa. Por ejemplo, obligaría a reestructurar centros, conciertos, a que los chicos empezaran el primero de Bachillerato (a los 16 años, edad hasta la que hay que estar escolarizado) y luego abandonaran los estudios sin ese título, etc.

El camino que se elige, pues, es otro. Con palabras de Gomendio, «flexibilizar» para «ayudar a disminuir el abandono y el fracaso escolar y favorecer la matriculación de más alumnos en FP de grado medio».

El portavoz socialista de Educación, Mario Bedera, ha reprochado a Montserrat Gomendio que vaya a poner en marcha el mismo cuarto de la ESO «orientador» hacia la Formación Profesional o el Bachillerato, que el anterior Ejecutivo socialista introdujo en la Ley de Economía Sostenible (LES). Esa ley la derogó el Gobierno de Rajoy. La respuesta de Gomendio a Bedera: «En la LES había una diversidad de opciones con una combinatoria enorme, casi 56 posibles, algo que no pueden ofertar los centros. Nosotros pretendemos algo más diferenciado: compactar y racionalizar la oferta para que los estudiantes se centren en las asignaturas instrumentales».

Los ejes del cambio

1. Éxito escolar. Ya en Primaria se detecta a los alumnos que se inclinan hacia el fracaso escolar. En la ESO, pues, hay que disponer de arsenal suficiente para que los estudiantes que no se sientan atraídos por lo académico tengan vías alternativas y atractivas de formación. De ahí que con la reforma en tercero de la ESO se ha de estar en condiciones de pisar la senda de una Formación Profesional prestigiosa.

2. Asignaturas clave. Frente al maremágnum de materias insustanciales, el ministerio pretende reforzar lo que se sabe que es importante: lenguas (propia y extranjeras) y ciencias. Eso quiere decir darle más horas a esas asignaturas. Yreducir «educaciones cívicas». En cualquier caso, no es solo una cuestión de cuánto, sino de cómo se dan esas horas, por ejemplo en la enseñanza del inglés.

3. Exámenes. España se lleva periódicamente sorpresas cuando los evaluadores internacionales de las pruebas PISA constatan los malos resultados de nuestros alumnos en comprensión lectora y en matemáticas. El ministerio, para evitar disgustos, quiere introducir pruebas a escala nacional al terminar Primaria, la ESO y el Bachillerato. Así se sabrá antes dónde está el alumno y dónde el colegio en que estudia.

4. Estatuto docente. ¿Se está capacitado para enseñar Matemáticas solo por el hecho de ser Licenciado en Ciencias Exactas? Ser un buen profesor es algo que no está al alcance de cualquiera. El ministerio pretende que solo los mejores, y solo los temperamentalmente capacitados, desempeñen este cometido.

5. Dirección. Para conseguir la excelencia, los colegios necesitan un buen equipo directivo y la capacidad de autogobernarse. Pero actualmente, casi nadie quiere ser director de un colegio público por lo que conlleva de mayor responsabilidad y nulo incentivo. La mayor autonomía de los centros es otra pieza de la reforma.

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